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1. Verá doctor, tengo un grave problema, cuando hago el amor con mi mujer, no siente nada e incluso hay veces que ella se queda dormida.Ver chistes
-no se preocupe señor, todo esto tiene una explicación científica. Lo que sucede es que su mujer cuando se excita pueden llegar a tener tanta excitación que incluso no puede sentir nada, por lo tanto le aconsejo que trate de hacer el amor y abaníquela al mismo tiempo.
-Gracias doctor.
Y aquella noche lo hizo. Pero cuando se preocupaba por el abanico se desconcentraba en lo otro. Así que contrató a un negro para que abanique a su mujer.
-Vamos, negro, abanica. ¿Se siente ahora Maruja?
-No, nada.
-¡Más fuerte negro! ¿Y ahora, Maruja?
-Nada, nada.
-Negro, tu ponte encima y dame el abanico.
El negro se monta encima de Maruja y su esposo comenzó a abanicar.
-¿Ahora Maruja? ¿Sientes algo?
-Siiiiiiii, siiiiiiiiiii
-ya ves negro, tú no sabes abanicar.

2. En una tienda farmacéutica, todo iba como siempre, todo estaba normal hasta que en un momento aparece un hombre en la tienda que se queda parado viendo las pastillas por un largo tiempo. Cuando las personas que estaba comprando se fueron, aquel señor se le acerca al vendedor y le pregunta: ¿tienes por casualidad algunas pastillas para los nervios? Y el vendedor le responde algo preocupado: -así es señor, tenemos en todas marcas, sabores y tamaños, ¿desea llevar alguna? Y el señor le responde: claro que no, esas pastillas deberás tomártelas tú. El vendedor no entiende muy bien lo que quiso decir cuando de repente aquel señor. Entonces en un movimiento rápido el señor saca un arma y le dice: entonces tómese todas porque esto es un asalto.

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